Ayer fue la primera toma de contacto con el mundo escolar, la guardería. Es de chiste pero el periodo de adaptación comienza con hora y media, de 9 a 10,30, vamos que para cuando se quieran enterar estoy yo de vuelta. Las andereños muy majas, la pena es que no te dejan entrar un ratito para ver cómo se están portando.
Muchas me habéis preguntado por si dejé alguna lágrima y la verdad es que con lo sentimental que me pongo siempre, ayer no derramé ni una sola. Y os preguntareis, ¿y los txikis?, pues ellos tampoco, los sentaron en unas hamacas, y luego los metieron en sus cucos para que durmieran un rato.
En la gélida mañana de ayer pudimos ir Iker y yo a llevarles, pero hoy he subido yo solita, y no veáis las alubias (a pesar de que las aborrezco) que voy a tener que comer para poder subir a los peques, madre mía……… Encima estamos yendo en la hora punta, cuando entran la mayoría de los niños al cole, y entre que yo empujo la silla cuesta arriba y las chavalitas van hablando de sus cosas sin prisa alguna, pues me dejo el aliento en la dichosa cuestecilla.
Hoy segunda toma de contacto, a ver qué sucede………………